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viernes, 8 de abril de 2011

EL IMPERIO DE AKKAD.(2.300-2.200)



El norte de Sumeria estaba poblado desde hacía miles de años por poblaciones semitas. Éstas fueron absorbidas culturalmente, en parte, por los sumerios en un proceso lento de mestizaje. Los semitas se fueron instalando poco a poco en las ciudades del norte ( en la región de Babilonia), sobre todo en Kish, hasta que apareció un hombre de origen humilde, llamado Sargón, que se hizo con el poder en la ciudad sobre el año 2.300, ante la debilidad de los sumerios por sus guerras internas. Pronto Sargón de Akkad, nombre de la ciudad que eligió como capital, fue conquistando toda Mesopotamia, creando un Imperio desde el Mar Arábigo hasta las costas del Mediterráneo, pasando por Siria y Asia Menor, una extensión jamás conquistada por nadie anteriormente y por lo que Sargón es considerado el primer emperador de la historia, de hecho se proclamó como “Rey de las Cuatro Zonas”, es decir de todo el mundo conocido por ellos.
Esta nueva entidad política necesitaba una nueva organización, se dividió el Imperio en provincias con gobernadores, además se creó una especie de servicio de correos para una mejor administración y control de las provincias. Estas conquistas fueron posibles gracias a la creación de un ejército regular y la aplicación de nuevas tácticas militares. También se utilizó el ejército para campañas militares con objetivos económicos y comerciales, como sabemos las materias primas escaseaban por esta región. En estos años la cultura sumerio-acadia se fue fundiendo en una sola, aunque los sumerios nunca aceptaron ser sometidos por sus vecinos del norte.
Hacia el 2.150 la presión de una nueva oleada de pueblos nómadas, los Gutis, procedentes del Kurdistán, y los intentos de independencia de las ciudades sumerias del sur, hizo sucumbir el imperio heredado de Sargón.
Época Neosumeria o Ur III (2.200-1.800)
La caída del Imperio fue rápidamente aprovechado por las ciudades sumerias para volver a ser ciudades-estado. Hacia el 2.100 un Gobernador de Ur, en esos momentos bajo control de Uruk, consigue expulsar a los gutis de Babilonia y el norte de Sumeria. Después de este éxito se subleva del rey de Uruk y termina conquistando toda Mesopotamia, proclamándose rey de Summer y Akkad. Su nombre era Urnamu, con él empieza una dinastía hereditaria llamada “tercera dinastía de Ur”, o simplemente “Ur III”. En su reinado se dividió el territorio en provincias, creando un estado central que superó al imperio acadio, aún así a las antiguas ciudades-estado se las concedió una amplia autonomía. Por primera vez la administración se dividió en poder civil ( encabezado por el Ensi) y poder militar (Shagin), el cual se hacía con el poder en épocas de guerra. Además Urnamu es conocido por haber creado el primer “código de leyes” escrito que se conoce (se conserva a trozos).
Representación de un Lugal sumerio.
Con esta dinastía la cultura sumeria vive un renacimiento extraordinario que superó ampliamente a épocas anteriores. Estos reyes se caracterizaron por su diplomacia y habilidad política, el hijo de Urnamu, Shulgi, consiguió una gran estabilidad y época de paz próspera que se tradujo en una gran cantidad de obras públicas, sobre todo canales, y un magnífico aparato burocrático. La administración se profesionalizó, llegando incluso a ser puestos hereditarios. Las únicas incursiones militares se realizaron para el mantenimiento de las rutas comerciales que les abastecían de materias primas, las cuales estaban controladas por el estado. El rey sumerio de esta época era más parecido a los acadios que a los antiguos príncipes de la época predinástica, es decir, un gran poder central que llegó casi a la divinización del monarca.
En el plano cultural la civilización sumeria conoció su “siglo de oro”en las letras y las artes. Los escribas ya no sólo escriben historiales de almacenes, aparecen los poetas y los eruditos. Destacan las historias épicas como la vida de “Gilgamesh”, auténtico precedente del prototipo de héroe.
Sin embargo, hacia el 2.100 el imperio tenía los días contados, algunas ciudades de la periferia se independizan (Isín y Larsa), además la exhaustiva presión económica sobre los agricultores creó un gran malestar en la población. Con este panorama un reino vecino, sometido por los sumerios, Elam, consiguen aprovechar la debilidad de Ur para conquistarla junto con la mayor parte de su imperio. Pero el desencadenante definitivo de la desaparición de los sumerios fue una nueva incursión de pobladores de origen semita, los amorreos, que poco a poco se fueron apoderando de las tierras de Mesopotamia. Sólo Isín y Larsa consiguieron mantenerse hasta que un rey amorrita de Babilonia, llamado Hammurabi (famoso posteriormente por su código de leyes), las conquistó hacia el año 1750.
Con ellas desapareció para siempre el mundo de los sumerios, sin embargo su influencia fue tal que los pueblos, reinos e imperios posteriores que se asentaron en sus territorios terminaron adoptando la mayor parte de su cultura, destacando sobre todo la escritura.

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