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lunes, 2 de mayo de 2016

Mobiliario Griego


EL MUEBLE EN GRECIA-CUNA DE OCCIDENTE
Las casas griegas eran sencillas y construidas con materiales livianos, sólo las casas muy ricas establecen habitaciones separadas para hombres y mujeres y disponen de pozos de agua. Las viviendas de campo se construyen con piedras y adobe. En la ciudad, las casas son de planta cuadrada, de modo que lo que se recuerda de ellas lo ha sido gracias a los romanos que las imitaron cuando las conocieron.
El mueble griego nace influido por las corrientes artísticas egipcias para, más adelante, ir cambiando con el desarrollo del pensamiento filosófico. En los primeros pasos del mueble griego se siguen muchas directrices egipcias, como el recubrimiento de la madera (esta vez del país) con materiales más ricos como los metales, el marfil o las maderas finas. También se hace uso de la pintura con finalidad decorativa. Las armaduras de los muebles son sencillas, aunque en Grecia se potencia la estructura vertical, hecho que dotaba de una mayor delicadeza y exquisitez a las piezas.
El griego fue un pueblo callejero, por lo que la bondad del clima determino una vida intensa al aire libre. Refiriéndonos a la clase media (artesanos, orfebres, mercaderes, etc) no solo era sencilla la construcción de la casa, el mobiliario estaba exento de ornamentación, lujo y valor. Las mesas eran pequeñas, casi siempre trípodes de madera, aunque en las casas de los potentados las solía haber de bronce, servían unicamente para comer, ya que no se conocían mesas de trabajo o de lectura.
Las camas fueron evolucionando desde las sencillas que describe Homero, y que consistían en simples montones de pieles, hasta las más complicadas de la epoca clásica como el “Kline”, una cama para comer acostados compuesta por un bastidor que sujeta una red de tiras de cuero entrecuzadas, y por un colchón. Estos lechos se alzaban sobre patas torneadas o escuadras cuya parte superior está decorada por un capitel. Dos de estas patas pueden elevarse por encima del bastidor formando un cabezal sobre el que puede disponerse una almohada para apoyar la cabeza. De este Kline se deriva el “triclinio”, amplio lecho en forma de U utilizado para comer y en el que, como novedad, podían acostarse tres personas.
Habían también sillas de diferentes modelos:”difros” o taburetes, el “klismos” sillas de patas curvas, respaldo ligeramente inclinado y muy cómodas, será la silla mas imitada durante el siglo XVIII por su comodidad y elegancia.
El mueble muy repetido en toda clase de casas era el “arka” o cofre, que servia para diferentes usos, no excluyendo el de asiento, los tronos con altos respaldos y decorados con flores de loto, en abanico, con cabezas de leones, de cisne o de carnero.
Gracias a la aportación de la cerámica de tipo, ánforas, vasos, recipientes de múltiples tamaños, que eran pintados hemos podido conocer la importancia del mobiliario, especialmente en la época clásica.
Conforme la cultura helénica se fue expandiendo, la sociedad se acomodo y la casa se convirtió en un hogar mas acogedor, las habitaciones se llenan de muebles elegantes y bien proporcionados.

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EL MUEBLE EN EL MUNDO GRIEGO
La casa griega es una casa típicamente mediterránea, dispuesta alrededor de un patio interior y con las cubiertas dispuestas de modo que el agua de lluvia se pueda recoger bien en un estanque, bien en un aljibe. Desde el patio central se accedía a un pórtico que servía de distribuidor de las habitaciones, que solían carecer de ventanas, y a veces existía un piso superior.
El mobiliario que conocemos de esta época incluye varias tipologías, aunque posee características generales, como el uso masivo de la madera, la policromía, y la riqueza en cuanto a incrustaciones.
Se sabe, por ejemplo, que en los banquetes celebrados en el comedor, los comensales se recostaban en poltronas situadas junto a las paredes. La  poltrona griega o  kliné deriva de la  cama egipcia, pero no tiene piecero y en la cabecera las patas sobresalen para brindar un soporte. Sus patas suelen ser altas, rectangulares y poseían  almohadas y colchones (rellenos de lana, paja o fibras similares) que sobresalían del armazón, construido como el de la cama egipcia. Con la introducción del torno en el siglo VII a.n.e. se empezaron a elaborar patas torneadas, muy esbeltas.
Las mesas fueron utilizadas por los griegos en mayor medida que los egipcios, aunque no existía el equivalente a las grandes mesas de comedor. Frente a las poltronas se situaban mesas bajas de tres patas (trapeze) con la comida, que se guardaban bajo la poltrona cuando no se usaban. Existían también otras mesitas parecidas de tres patas, de tablero circular y esbeltas patas zoomorfas, generalmente de gamo.
Esta predilección por los soportes trípodes se extendió también a las lámparas y los braseros altos, hechos en  latón y bronce, respectivamente, que solían situarse en diversos puntos de la casa.
En cuanto a los muebles de asiento, existieron:
El  thronos era una silla ceremonial, muy rica en cuanto a talla e incrustación, reservada a personajes eminentes y ocasiones  puntuales, que a veces podían poseer o no respaldo o brazos.
El klismos era una silla elegante y esbelta en cuanto a proporciones, constituida por travesaños curvos, con esbeltas patas en forma de sable que se curvaban hacia fuera y respaldo cóncavo hasta  la altura de los hombros, con asiento trenzado.
El disphros era un taburete o banquillo con cuatro patas, a veces reforzadas con tirantes, torneadas o arqueadas, que acababan a veces en protuberancias o garras de león, unas veces vueltas hacia dentro y otras hacia fuera. Existía un taburete portátil, el disphros okbaidas.
Para guardar y almacenar se usaban sólidos arcones o cestas de mimbre (aunque lo general era que los objetos voluminosos colgaran de las paredes) y para los elementos cosméticos, joyas, etc., existía una amplia gama de cajitas de todo tipo.
Sin embargo, las piezas más importantes para guardar y almacenar productos como líquidos o grano, y también para servir como objeto de adorno, de prestigio o, incluso, como urna funeraria, eran las piezas de cerámica.

LA VIVIENDA Y SUS MUEBLES

Grecia. La vivienda, el diseño interior y su legado a occidente.
Susana Bueno
EN http://fido.palermo.edu/servicios_dyc/publicacionesdc/archivos/119_libro.pdf

La cultura occidental tiene una gran deuda con Grecia. Desde la Roma imperial, el cristianismo primitivo y bizantino y aún en el Período medieval se tomó del pasado griego. El Renacimiento se volcó a la antigüedad en busca de inspiración en las distintas facetas de su cultura, moral, política y artística. El barroco y el rococó continuaron basando su arquitectura e interiorismo en ejemplos clásicos.
La arquitectura, la pintura y la escultura son conocidas y ampliamente divulgadas, no así la vivienda y menos aún el diseño interior. Estos fueron surgiendo de manera accidental o través de la investigación arqueológica.
La mayoría de los interiores domésticos, ricos o humildes, fueron estudiados seriamente a partir del siglo XVIII y fue a mediados de éste que Grecia fue conocida in situ. No sobrevivieron pinturas griegas que muestren interiores en formacompleta y conocemos muebles a través de la pintura y la escultura ya que han sobrevivido muy pocos ejemplares.
Los historiadores antiguos mencionan interiores solo indirectamente, Plinio y Vitrubio adoptan un tono moralizador cuando describen la lujosa y costosa decoración helenística.
De la vivienda griega de los períodos arcaico, clásico y helenístico solo restan muros de nivel muy bajo, columnas, ventanas, restos de frescos y mosaicos de solados, lo que ha permitido reconstruir los distintos tipos de vivienda de los distintos períodos. Podemos citar como ejemplos, las reconstrucciones de la Villa de los Bronces y la Casa de los Colores, en Olinto, la Casa de los Marmoleros y las Casa del Norte de Atenas y la Casa del Lago, la de Diadoumenos, la Casa de la Colina, la Casa de las Máscaras y la casa del Tridente, en Delos, entre otras.
La casa griega de la Edad de Bronce desarrolla una planta muy simple que continúa con algunas modificaciones hasta el período helenístico. Ejemplos posteriores a la Edad de Bronce demuestran que esta planificación micénica se vuelve predominante en Creta y en las Cícladas después de lo cual se esparce por las costas de Asia Menor.
Una residencia en Priene, de finales del siglo III o IV AC, muestra como este plan primitivo fue modificado según otras necesidades funcionales. En estas viviendas podemos ver el origen de muchos elementos, como el impluvium, que conformarán la casa romana.
La evidencia de pintura mural, cielorrasos y solados es escasa, pero las recientes excavaciones en la antigua ciudad de Olinto, en el golfo de Toroni, muestran solados y restos de paredes que nos revelan su diseño. Los materiales de construcción más utilizados eran la piedra (mármol o calcárea) para la estructura de las cubiertas, madera, arcilla y ladrillos de barro secados al sol, y canto rodado, vidrio y diferentes piedras para la elaboración de los mosaicos
La mayoría de las casas pre-helenísticas tenían interiores con paredes pintadas con una o más áreas de color, el rojo era el preferido. Si se pintaba toda la pared se usaba el rojo de fondo con diseños geométricos en blanco y amarillo. Se utilizaba la témpera sobre revoque. También se usaba el relieve en revoque para imitar distintos materiales de revestimiento, pintados con vivos colores, origen del primer estilo o de las incrustaciones, pompeyano.
Los solados de primitivos de tierra apisonada evolucionaron a los magníficos mosaicos de la época helenística que podemos apreciar en Olinto y Delos y en copias romanas. Los cielorrasos fueron tomados de los de los templos, planos, con casetonado de mármol o madera. Plinio menciona que en el siglo IV aparecen los primeros cielorrasos pintados pos Pausas.

Los muebles

Como en la mayoría de las regiones con clima cálido, los muebles no eran numerosos. Muchos prototipos fueron adoptados de Egipto y del Cercano Oriente pero también desarrollaron diseños de gran elegancia y sofisticación. La mayoría de los muebles eran de asiento y entre ellos se destaca la silla klismos. Las camas se usaban también para reclinarse para comer.
Las piezas más importantes se decoraban con taracea con maderas exóticas, marfil y metales, con dentículos, ovas, palmetas, rosetas y los tres órdenes. Los tapizados eran inexistentes pero los textiles adquirieron gran importancia para cubrir muebles, paredes, almohadones y cortinas para las aberturas ya que no existían las puertas interiores.

Conclusión

Los restos provistos por la investigación arqueológica son incompletos y todavía nos queda mucho por conocer. Pero aún, la reconstrucción, fragmentaria o conjetural, nos posibilita trazar un panorama de la evolución del diseño arquitectural y de interior que nos permite apreciar una constante preocupación que apunta a un mayor confort y a un enriquecimiento del diseño. Y en el que podemos ver muchos de los elementos que conforman el entorno actual.